Entrevista con Jesús Sánchez, Intel: «Daremos mejor respuesta que cualquier otra arquitectura»

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Intel tiene más competencia que nunca, aunque también ambiciones a la altura. Detallada la próxima generación de procesadores para unos portátiles con la intención de que cada vez lo sean más, quedan algunos interrogantes por resolver en lo que representa esta nueva hornada de chips.

A pesar de no ver un gran salto litográfico en esta generación –eso nos espera para la próxima–, Intel introduce Tiger Lake como una gran mejora en apartados tradicionales como la potencia de cómputo y la eficiencia, pero también en los gráficos y en tareas hasta ahora relegadas a un segundo plano más allá del smartphone como la inteligencia artificial. Una propuesta algo más que incremental que aterriza en un momento de auge total del portátil.

Hablamos con Jesús Sánchez, director de ventas en la división de consumo para el suroeste europeo, que nos proporciona algunas de las claves y enfoques renovados de la compañía en 2020, con vistas al presente y futuro.

Jesús Sanchez, Intel

Una Intel transformada, de nuevo

Junto a la undécima generación de procesadores llega una nueva imagen de marca que se adapta a los tiempos. Algo que solo había ocurrido en dos ocasiones de la historia de Intel, en 1993 y 2006. Se trata, según Jesús Sánchez, de “un cambio muy relevante”. Y es que es un momento en el que confluyen “los cambios tan importantes que está habiendo en el mercado y también nuestra apuesta por estar más cerca de las experiencias y de ajustarnos a las dinámicas de los consumidores y del reconocimiento de marca”, indica Jesús.

Logo de Intel pre-2020
El hasta ahora logo de Intel | Intel.

El auge del teletrabajo es una de las grandes palancas de activación de la industria del portátil ahora mismo. Intel, en este sentido, afirma estar atenta a las tendencias, poniendo a todo “un conjunto de ingenieros y de sociólogos que van trabajando de manera constante en ir previendo cuales son los comportamientos de los consumidores”. Así, pueden anticipar “cómo van a ir interactuando los distintos dispositivos dentro de unos años”, detalla Sánchez, que reconoce que las demandas hoy son muy superiores a las de hace tan solo unos años:

“Ahora mismo todos los consumidores queremos crear, comunicar, compartir, publicar contenidos, reproducir, hacer streaming, jugar… y eso lo queremos hacer en cualquier sitio y en cualquier lugar. A eso es a lo que va a ir dando respuesta tanto a la undécima generación de procesadores Intel Core como la plataforma de Intel Evo.”

Más específicamente y en clave de pandemia, Jesús reconoce que esta ha acelerado las tendencias que ya se venían desarrollando. “Si tuviese que definir que significa la pandemia para el mercado del PC, es que lo vuelve a posicionar como un bien de primera necesidad, creo que siempre lo ha sido”, apunta. “Pero estos últimos meses, desde marzo en adelante, hemos visto una evolución de la demanda en todos los sectores: en consumo; igualmente en los profesionales, que para la pequeña y mediana empresa muy ampliamente; la educación, se convierte en un elemento fundamental y básico; las administraciones, centrales y regionales, hacen planes para abordar el gap digital y que todo el mundo tenga acceso al mismo nivel de computación en sus casas”.

Todos estos entornos alinean sus necesidades en torno a varias claves que, según el directivo de Intel, disparan el interés en nuevos y mejores equipos. Se genera “un aumento importante en los compradores de PC por primera vez, con la incorporación de gente que no los tenían y que en la situación actual, pues han visto que ese es un elemento del que no pueden prescindir”. Y también una “aceleración de la tasa de renovación y darse cuenta de que los dispositivos que teníamos”, apunta, “en muchos casos no cubren las suficientes expectativas de prestaciones de los consumidores”.

Desde un punto de vista más local, indica Sánchez que esto se traduce a cifras concretas y muy potentes: “En general, en Europa o en el mundo, y particularmente, en España donde tenemos unos crecimientos agregados en el primer semestre del año, del orden de más del 25% de crecimiento de unidades, y en valor también”. No viene dado, sin embargo y según Jesús, exclusivamente por la coyuntura específica actual:

Sí. El trabajo en remoto, la educación en remoto, la multidisponibilidad de dispositivos para poder acceder a través de Internet a los distintos servicios, educación en las familias con hijos, en entornos semiprofesionales, todo el entorno de pequeña y mediana empresa también se ha visto abogado a las mismas situaciones, incluso las administraciones han puesto también muchos programas para dotar de flexibilidad laboral a su masa de trabajadores y en realidad es una cuestión casi más conceptual. Más de cambio en la manera de conllevar el uso de nuestro ordenador para las acciones o los requisitos que tenemos. Y eso claramente ha venido para quedarse. No es una cuestión coyuntural de ahora de unos cuantos meses.

Intel Evo: un nuevo sello y el futuro del portátil

Intel aprovecha el lanzamiento de Tiger Lake para dar forma a Project Athena como algo más sólido de cara al consumidor. Así llega Intel Evo, un nuevo sello que nace, según Jesús Sánchez, tras “estudiar de una manera muy detallada cuál es el comportamiento y cuáles son las necesidades que los consumidores van a ir teniendo en los próximos años”. Resumidamente, “es tener más rapidez, es tener más disponibilidad y que los dispositivos sea más adaptables, más flexibles”.

Intel Evo, Intel Core e Intel Iris Xe
Los sellos de portátiles Intel a partir de 2020. | Imagen: Intel.

Esta nueva validación recoge unas todavía mejores características del portátil. Según Sánchez, “ahora ya hemos dado el salto a ponerle además un marchamo de calidad, un logo, una marca con la que el consumidor pueda tener refrendado que todas esas expectativas de experiencias se van a cumplir”. Este no lo veremos en todos los portátiles, sino en una pequeña selección de lo mejor de estos: de “más de 150 diseños de equipos con undécima generación, de los cuales por lo menos más de 20 van a ser equipos terminados como Evo”, sostiene.

En este proceso, Intel no es solo parte certificadora, sino que acompaña a los fabricantes durante el proceso de desarrollo, para mejorarlo y acelerarlo:

Tenemos tres grandes centros de laboratorio de testeo, en Estados Unidos, en China y en Taiwán, donde se pone a la participación de todos los miembros de nuestro ecosistema a hacer ese trabajo de coingeniería y de desarrollo y de pruebas para cosas tan sencillas, o tan complicadas, como, por ejemplo, si se ponen requisitos de pantallas muy amplias, con muy poquito marco, con el bezel muy pequeño. Uno de los hándicaps importantes es cómo colocar las antenas, que normalmente iban colocadas en esos espacios. El espacio que las antenas de los dispositivos Evo requieren es prácticamente un 10% del espacio que llevan en un portátil tradicional.

Eso hace que ese simple elemento haya tenido que tener un desarrollo específico, ad-hoc, bastante relevante importante para poderlo hacer. O la miniaturización de la placa base para permitir que se vayan integrando más elementos y, por lo tanto, el diseño final sean más finos y más integrados. Por ejemplo, que el Thunderbolt 4 o el Wi-Fi 6 estén incluidos dentro del propio system-on-chip permite liberar espacio a los diseñadores de las placas base para que las nuevas sean más pequeñas, de formato energético más eficiente, y eso vuelva nuevamente a redundar en que el comportamiento de batería sea más eficiente.

Afirma el directivo regional de Intel que “iniciativas como la de Evo” son cruciales en la industria del PC, dando un “entorno de desarrollo y de innovacción”, “canalizando y ayudando a que sea lo más estándar posible, para que luego las economías de escala funcionen mejor, y también para ir reduciendo los tiempos”.

Intel ve grandes claves que definen el futuro del portátil. Su evolución hacia nuevos factores de forma, más finos y ligeros, la tactilidad, el 5G y el camino hacia la hiperconectividad, así como la inteligencia artificial y los asistentes virtuales. De esta forma, dice esperar “que en el marco de Evo es donde podamos ir incorporando y, digamos, de una manera más sistemática, abriendo ese proceso para que también a nivel de toda la industria, sea más fuerte”.

Más competencia que nunca

La 11ª generación de procesadores llega echando el resto en términos de rendimiento. Algo vital ante el empuje reciente de AMD en este segmento. Según Jesús, este enfoque “va asociado al elemento fundamental de irnos adecuando a las necesidades los consumidores”. Ahora, apunta, “el proceso de diez nanómetros que tenemos con la undécima generación de procesadores Intel Core, Super Fin technology“, se traduce en que “con el mismo consumo energético somos capaces de tener mayores frecuencias o podemos tener las mismas frecuencias con menor nivel de consumo”. “No se queda solamente en la frecuencia que es capaz de dar, sino en la de todos los demás elementos que dan respuesta” en el mismo procesador”, añade.

Oblea de procesadores Tiger Lake
Intel

Frente al gran anuncio de Apple Silicon y al posible auge de la arquitectura ARM, Intel insiste en que ellos son “muy constantes, muy sólidos con nuestro roadmap y con la manera en la que damos respuesta a las necesidades que hemos ido detectando”. Sánchez reconoce que hay alternativas en el mercado, pero que están lo suficientemente bien posicionados con Tiger Lake:

Hay, por supuesto, distintas alternativas, arquitecturas que pueden ir evolucionando. Nosotros esperamos que con la undécima generación el salto que vamos a dar hacia dar respuesta a los modelos de usos reales. A lo que de verdad le importa a la gente, a la creación de contenidos, a surfear por la web, a ser capaces de dar un rendimiento una relación de prestaciones-precio optimizados y que nos permita ir progresando en ese mismo y en ese mismo arco de beneficio. Dar la mejor respuesta a las necesidades de todos los consumidores. Creemos que daremos mejor respuesta que cualquier otra arquitectura.

Si hubiera que destacar una gran adición que estrena Tiger Lake, esta podría ser perfectamente el salto a la nueva arquitectura de gráficos Xe, que se completará pronto con diseños también discretos y más potentes. Preguntamos si es posible pensar en el destierro de Nvidia en el portátil, y Jesús Sánchez por el momento lo descarta:

Con Tiger Lake y el módulo gráfico incluido dentro de Tiger Lake, al dar este salto cualitativo, es cuando Iris Xe Graphics nos permite que un dispositivo thin & light pueda estar dando respuesta a entornos de gaming, o de entretenimiento, de una manera real. Y que podamos tener respuesta a juegos relevantes con unos frames por segundo altos. Habrá y seguirá habiendo siempre un entorno de respuesta más de necesidades más altas para otros usuarios más exigentes.

Entre la tecnología, el proceso y la experiencia

Intel ya tuvo malas experiencias dejando atrás un proceso de 14 nanómetros que se atragantó años. Ahora SuperFin recoge los beneficios de los 10 nm, pero vuelve a haber inquietud en torno a los ya anunciados retrasos en el siguiente escalón de miniaturización de los transistores, los 7 nm. En este sentido, Sánchez se desmarca del peso total en la tecnología, centrándose más en la experiencia que se extrae de ella:

Lo más importante, más que el propio proceso de fabricación, es el ser capaces de estar aumentando las prestaciones de las soluciones que se dan a los consumidores. Que ese nivel de experiencia realmente sea incremental. Nuestro roadmap de experiencia hacia el consumidor es absolutamente sólido, y también el comunicado, y acelerado para ir manteniendo esa cadencia de ser capaz de responder a esas necesidades más incrementales. No tenemos dudas de que los cambios que se han introducido van en la línea correcta para seguir manteniendo expectativas de prestaciones en liderazgo de mercado de una manera continua desde este momento.

Organización Intel
Intel

Preguntamos acerca de la posible consideración de las fábricas de terceros, como TSMC, en caso de que fuera a más. Jesús nos recuerda que “en la historia de la compañía se han ido haciendo siempre los movimientos adecuados para dar respuesta a asegurar los productos más de mayor liderazgo”, donde “seguiremos en los siguientes años”, apunta. No descarta, asimismo, la posibilidad: “Ha habido comunicaciones distintas en alternativas que se pueden ir tomando y se evalúan conforme vayan surgiendo esas situaciones”.

Para seguir creciendo, Intel mira hacia el mercado del silicio en su conjunto, si bien ya no es una empresa que se deba exclusivamente al PC. Lo explica este directivo Europeo, reconociendo que han “ido haciendo un viaje desde ser una compañía centrada en el mundo del X86, en el PC, el servidor, las máquinas principales, hacia ser una compañía data-centric“. “El portfolio de soluciones ha ido ampliándose en los últimos años”, aunque no es un proceso cerrado, según recuerda: “Y ampliando hacia otras áreas, sin duda”.

Intel 11ª generación, Tiger Lake
Intel

Por último, quisimos preguntar acerca de qué significa Tiger Lake sean promocionados como “los primeros procesadores desde 2013 en ser imaginados, diseñados y creados casi exclusivamente en Oregon” y su lectura en el marco de la guerra fría tecnológica entre Estados Unidos y China. Jesús Sánchez no duda en desmarcar a Intel de esta relación:

Somos en una compañía de ámbito mundial, de ámbito global. Tenemos fábricas en casi todos los continentes, nos falta África. Tenemos centros de desarrollo y laboratorios, eso sí, en todos los continentes y equipos multidisciplinares han ido desarrollando las las distintas tecnologías en todos los sitios. […] Al margen de consideraciones geopolíticas o más conspiratorias, diría que son decisiones más basadas en negocio y eficiencia a largo plazo.